
Vinícola La Calera
Vinícola La Calera nace con una idea clara: interpretar la Ribera del Duero desde la frescura, el equilibrio y la elegancia, buscando una expresión precisa del territorio y del Tinto Fino.
La experiencia de César y Javier en bodegas de reconocido prestigio y su conocimiento directo de más de sesenta parcelas repartidas por la denominación, diferentes en altitud, tipo de suelo, edad y orientación, permiten abordar cada origen desde una perspectiva precisa y personal.
Esa diversidad constituye el punto de partida para elaborar vinos capaces de reflejar las distintas posibilidades de la Ribera del Duero, poniendo el foco en la pureza de la fruta, el equilibrio y la identidad de cada origen.

Territorio
La Ribera del Duero es un territorio de contrastes. Viñedos situados entre los 750 y más de 1.000 metros de altitud, un marcado clima continental y un paisaje de gran diversidad conforman uno de los entornos vitivinícolas más exigentes de España.
Suelos calizos, arcillosos y de cantos rodados, junto a diferentes orientaciones, edades y microclimas, permiten obtener expresiones muy distintas del Tinto Fino. Comprender esa diversidad y seleccionar cada parcela según su carácter forma parte esencial de nuestra manera de entender el vino.

Vinos
Dos maneras de interpretar el Tinto Fino de Ribera del Duero desde una misma filosofía: respeto por el viñedo, precisión en la elaboración y equilibrio por encima del exceso.
3 Ases Joven muestra el lado más fresco, ligero y directo de la variedad. Pico del Castro propone una expresión más profunda y estructurada, marcada por el carácter del viñedo y una crianza contenida.
Dos vinos diferentes unidos por una misma búsqueda: pureza de fruta, identidad y origen.

Pico del Castro
Nuestra interpretación más profunda del Tinto Fino. Un vino de mayor intensidad y estructura, elaborado para expresar el carácter del viñedo con precisión, frescura y equilibrio.
3 Ases Joven
Una expresión más fresca, ligera y directa de Ribera del Duero, centrada en la fruta y elaborada sin paso por barrica para conservar toda la vivacidad y pureza del Tempranillo.
